sábado, 6 de diciembre de 2008

...Asi mismito no màs


Pasiensia...pasiensia...respira, que no te ahoge, no digas eso te puedes arrepentir, calla boca, calla Maggi tienes prohibido decir esas cosas, no ves que nos pueden descubrir¿?...mmm...mirame...pero màs cerca, ves como se molesta¿?, lo ves, lo veo...jeje...no sonrias...no...ya no te enojes de nuevo, mirame otra vez...que me brillan los ojos¿?...es sueño nada màs,NO NO O OO OO OOOO O No es eso...quizàs un poco, pero olvido, o hago como que olvido, bueno a quien le importa, ya has puesto cara de mona japonesa mañosa...te descubri...mejor posa...posa posa posa...


Bien vakera...jejeje, recuerdas ese dia?...siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
como siempre bailar N...sin Miedo...lokilla...cantar...comeeeeeeeeeeer...pero eso fue y ahora quièn soy¿?


Igual es algo...tas mas viejita...gordita siii...pero se puede arreglar...y lo vakera¿???, no pasa era un cumple...no lleve accesorios jajaja...pero el pañuelo sirviò jejeje...

No kiero latear con la vida...y sus disyuntivas...liberaciòn...como dice una amiga muuyyyyyyyyyyyyy amiga:

REVOLUCIONAME LA VIDA.......................


asi mismito no màs jajajajaja con Humor...

El 7º Dia.


"Si se deja uno domesticar, se expone a llorar un poco..."




PD: escribi dos notas largas y las borrè...esa es mi conclusiòn de la semana, lo demàs es mio.
pd2: mi Javi es mi principito, espero que en la vida se encuentre con su rosa y no tenga que dar tantas vuetas para encontrar su amor...
pd3: un tema "The Story, Brandi Carlilie"...prometo que la aprendo en guitarra y la canto...a kien...nosè...para mi no màs, para Javier que me sigue en todo

domingo, 30 de noviembre de 2008

DIA 1 Lecciòn "Proverbios 30 -Las palabras de Agur"

haber kien es campiòn y lo lee todo


Proverbios 30 -Las palabras de Agur.

1 Palabras de Agur, hijo de Jaqué; la profecía que dijo el varón a Itiel, a Itiel y a Ucal.
2 Ciertamente más rudo soy yo que ninguno,
Ni tengo entendimiento de hombre.
3 Yo ni aprendí sabiduría,
Ni conozco la ciencia del Santo.
4 ¿Quién subió al cielo, y descendió?
¿Quién encerró los vientos en sus puños?
¿Quién ató las aguas en un paño?
¿Quién afirmó todos los términos de la tierra?
¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?
5 Toda palabra de Dios es limpia;
El es escudo a los que en él esperan.
6 No añadas a sus palabras, para que no te reprenda,
Y seas hallado mentiroso.
7 Dos cosas te he demandado;
No me las niegues antes que muera:
8 Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí;
No me des pobreza ni riquezas;
Manténme del pan necesario;
9 No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová?
O que siendo pobre, hurte,
Y blasfeme el nombre de mi Dios.
10 No acuses al siervo ante su señor,
No sea que te maldiga, y lleves el castigo.
11 Hay generación que maldice a su padre
Y a su madre no bendice.
12 Hay generación limpia en su propia opinión,
Si bien no se ha limpiado de su inmundicia.
13 Hay generación cuyos ojos son altivos
Y cuyos párpados están levantados en alto.
14 Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos,
Para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de entre los hombres.
15 La sanguijuela tiene dos hijas que dicen: !!Dame! !!dame!
Tres cosas hay que nunca se sacian;
Aun la cuarta nunca dice: !!Basta!
16 El Seol, la matriz estéril,
La tierra que no se sacia de aguas,
Y el fuego que jamás dice: !!Basta!
17 El ojo que escarnece a su padre
Y menosprecia la enseñanza de la madre,
Los cuervos de la cañada lo saquen,
Y lo devoren los hijos del águila.
18 Tres cosas me son ocultas;
Aun tampoco sé la cuarta:
19 El rastro del águila en el aire;
El rastro de la culebra sobre la peña;
El rastro de la nave en medio del mar;
Y el rastro del hombre en la doncella.
20 El proceder de la mujer adúltera es así:
Come, y limpia su boca
Y dice: No he hecho maldad.
21 Por tres cosas se alborota la tierra,
Y la cuarta ella no puede sufrir:
22 Por el siervo cuando reina;
Por el necio cuando se sacia de pan;
23 Por la mujer odiada cuando se casa;
Y por la sierva cuando hereda a su señora.
24 Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra,
Y las mismas son más sabias que los sabios:
25 Las hormigas, pueblo no fuerte,
Y en el verano preparan su comida;
26 Los conejos, pueblo nada esforzado,
Y ponen su casa en la piedra;
27 Las langostas, que no tienen rey,
Y salen todas por cuadrillas;
28 La araña que atrapas con la mano,
Y está en palacios de rey.
29 Tres cosas hay de hermoso andar,
Y la cuarta pasea muy bien:
30 El león, fuerte entre todos los animales,
Que no vuelve atrás por nada;
31 El ceñido de lomos; asimismo el macho cabrío;
Y el rey, a quien nadie resiste.
32 Si neciamente has procurado enaltecerte,
O si has pensado hacer mal,
Pon el dedo sobre tu boca.
33 Ciertamente el que bate la leche sacará mantequilla,
Y el que recio se suena las narices sacará sangre;
Y el que provoca la ira causará contienda.

Comentario a Proverbios 30

Tomado de "Comentario Exegético-Devocional A Toda La Biblia."
Libros poéticos -Proverbios Tomo-2. Editorial CLIE.

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Como acabamos de decir, este capítulo y el siguiente son un apéndice a los proverbios de Salomón, pero ambos se llaman expresamente 'oráculo profético' (lit. carga, término frecuente en la literatura profética), por lo que se tienen también como inspirados. Este capítulo fue escrito por alguien que lleva el nombre de Agur hijo de Yaqué. Tenemos aquí: I. Su profesión de fe (vv. 1-6). II. Su oración (vv. 7-9). III. Su aviso a los que perjudican a sus siervos (v. 10). IV. Cuatro clases de mala gente (vv. 11-14). V. Cuatro cosas que no se sacian (vv. 15, 16), y se añade a ello una severa, pero justa amonestación a los hijos que se portan mal con sus padres (v.17). VI. Cuatro cosas inescrutables (vv. 18-20). VII. Cuatro cosas intolerables (vv. 21-23). VIII. Cuatro cosas pequeñas, pero sabias (vv. 24-28). IX. Cuatro cosas majestuosas (vv. 29-31). X. Sobre la necesidad de ejercitar el dominio de sí mismo (vv. 32, 33).

Versículos 1-6

Agur significa 'colector,', pero de ahí no se puede sacar ninguna conclusión para identificarle. Se nombra a Itiel y a Ucal como a dos de sus alumnos. Según cierto rabino, se duplica el nombre de Itiel para 'mostrar una estima superior a la de Ucal'. Tres son las cosas que aquí se propone Agur:

1. Humillarse a sí mismo. Antes de hacer profesión de su fe, hace confesión de su ignorancia y, en general, de la debilidad de la pura razón humana cuando no es iluminada y gobernada por la fe. Cualquiera sea la opinión que los demás tengan de nosotros, debemos tener modesta (realista; comp. Ro. 12:3) opinión de nosotros mismos. Agur habla de sí mismo como de quien necesita una revelación que le dirija por los caminos de la verdad y la sabiduría. VI hombre natural, es decir, el que se guía por la luz de su naturaleza corrompida, sin haber nacido de nuevo, no capta las cosas que son del Espíritu de Dios (1 Co. 2:14).

2. Ensalzar a Dios e, implícitamente, al Señor Jesucristo, pues todas las preguntas que expone en el v. 4 tienen por objeto mostrar que, para tener el conocimiento del Santo (v. 3b), haría falta subir al Cielo (comp. con Jn. 3:13; Ef. 4:8). El señor Jesús bajó del Cielo, volvió a subir y volverá a bajar por segunda vez. Las preguntas de este v. esperan, por supuesto, una contestación negativa, y se parecen a las que Dios hace a Job en los caps. 38 y 39 del libro de Job. La última pregunta del versículo encierra cierto sarcasmo, como diciendo: Si conoces bien el nombre del que hizo todas estas cosas, quizá sabrás también el nombre de sus familiares. Deducir de aquí (nota del trad.) un argumento a favor de la filiación divina de Jesucristo es olvidar las normas de una exégesis seria.

3. Asegurarnos de la verdad de la palabra de Dios y recomendárnosla (vv. 5, 6). Los alumnos de Agur esperaban ser instruidos por él en las cosas de Dios. «¡Ay!», viene a decir él, «yo no me siento competente para instruirlos en eso; id a la palabra de Dios, porque toda palabra de Dios es pura» (lit. probada, acendrada); «acrisolada es la palabra de Yahweh», leemos en Sal. 18:30, de donde Agur parece citar. Por eso, no se le puede añadir, quitar ni alterar (v. 6), pues dejaría de ser absolutamente fidedigna. En su persona y en su palabra, Dios es escudo, segura protección para todos los que en él se refugian.

Versículos 7-9

Después de la confesión y del credo de Agur, ahora viene su letanía. 1. El prefacio a su oración: Dos cosas te pido; no me las niegues antes que muera (v. 7). Antes de ponemos a orar, bueno es considerar lo que necesitamos, y qué cosas son las que le tenemos que pedir a Dios.

2. La oración. Las dos cosas que le pide a Dios son: (A) Gracia para su alma: Aparta de mí falsedad (lit. vanidad) y mentira. Para vivir con rectitud, es menester amar la verdad y la integridad, sin dejarse engañar por las vanidades de la vida. (B) Alimento conveniente para su cuerpo: No me des pobreza ni riquezas; concédeme mi (diaria) ración de pan (comp. con Mt. 6:11; 1 Ti. 6:8). Ruega contra los dos extremos de la abundancia y de la miseria (v. 8b) y presenta (v. 9) buenas razones para ello: No sea que me sacie y te niegue, es decir, me olvide de que dependo de ti en todo. La prosperidad da paso al orgullo y al olvido de Dios, como si ya no se necesitase de él. O que siendo pobre (mejor, empobreciéndome, como en 20:13), hurte. La pobreza extrema tienta a la deshonestidad y a profanar el nombre de Dios (Ex. 20:7), ya sea jurando en falso o quejándose de la providencia de Dios.

Los cadáveres de los malhechores no habían de estar colgados durante toda la noche, pero antes de que se hiciese de noche, los cuervos les sacarían los ojos y los hijos del buitre (lit.) devorarían el cadáver.

Versículos 10-14

1. Amonestación contra el pecado de perjudicar al criado ajeno, acusándole ante su amo, acto especialmente reprensible cuando la víctima es un esclavo, que no tiene quien le respalde y no le creerán cuando niegue la acusación. Este pecado no queda sin castigo (v. 10).

2. Una relación de algunas clases de personas especialmente abominables: (A) Jóvenes rebeldes e ingratos que no quieren soportar el yugo de la obediencia y maldicen e insultan a su padres (v. 11). (B) Hipócritas presuntuosos (v. 12), que se creen limpios cuando están llenos de inmundicia por dentro (comp. 16:2; Le. 18:11). (C) Orgullosos altivos (v. 13). Los párpados levantados en alto significan el desprecio con que miran a sus semejantes (parecido a la frase 'mirar por encima del hombro'). (D) Codiciosos insaciables, de 'dientes grandes' (lit. El mismo vocablo hebreo de Jl. 1:6), como bestias de presa, que abusan de su poder para explotar sin compasión a los desvalidos.

Versículos 15-17

1. Aunque Agur menciona cuatro cosas que no se sacian, en realidad son cinco, pues implícitamente dice lo mismo de la sanguijuela (v. 15), cuyas dos hijas, según Cohén, son las dos aberturas por las que la sanguijuela chupa la sangre.

En el original hallamos: «... dos hijas: Dame, dame», por lo que puede entenderse de dos maneras: (a) como una exigencia, según lo interpretan la mayoría de las versiones; (b) como los nombres de las dos hijas; sus dos nombres iguales denotan idéntica disposición. Cuatro veces en este capítulo, a tres cosas se añade una cuarta (comp. con Am. 1 y 2, donde ocho veces se añade a tres pecados un cuarto), lo que tiene el significado de 'colmar la medida'.

2. Las cuatro cosas restantes aquí (v. 16) son: (A) El sepulcro (hebr. Sheol, morada de las 'sombras'), que se va tragando a todos los que nacen, sin devolver a ninguno, excepto al Señor. (B) La matriz estéril, en el sentido de que no se sacia el deseo de la mujer de tener hijos, llegando a preferir la muerte a la esterilidad (V. Gn. 30:1) (O La tierra sedienta de agua, puesto que el suelo depende del agua para ser fértil; esto tiene especial significado en países donde el calor aprieta, como en Palestina. (D) El fuego que codiciosamente se apodera de todo objeto combustible.

3. Añade una terrible imprecación contra los hijos que menosprecian a sus padres (v. 17). Se menciona al ojo por ser como la ventana por la que se muestran los sentimientos interiores de la persona. A estos hijos que se mofan de sus padres cuando éstos les reprenden, Agur les desea que los cuelguen tras muerte violenta (V. Dt. 21:18-23).

Los cadáveres de los malhechores no habían de estar colgados durante toda la noche, pero antes de que se hiciese de noche, los cuervos les sacarían los ojos y los hijos del buitre (lit.) devorarían el cadáver.

Versículos 18-23

1. Un relato de cuatro cosas que son demasiado maravillosas para ser comprendidas; mejor dicho, no se pueden saber porque no dejan rastro visible de su acción: (A) El rumbo y la rapidez del águila (aun cuando el vocablo es el mismo del v. 17, donde significa 'buitre'). (B) Sobre la arena se puede descubrir el rastro de la culebra, pero no si se ha deslizado sobre una peña. (C) La nave en el mar deja, por un momento, una estela de espuma que pronto desaparece. (D) El rastro del hombre en una doncella suele entenderse comparándolo con el contexto del v. 20. La interpretación rabínica difiere algún tanto en cuanto a (A), (B) y (D): Resulta misterioso el que un ave tan pesada como el buitre vuele por largo tiempo sin caerse, el que una serpiente pueda moverse rápidamente sin pies, y también es un gran misterio la procreación.

2. El v. 20 tiene cierta semejanza con la cuarta de las cosas ocultas del v. 19. Ambas encierran una especial iniquidad: El hombre que usa de todas sus malas artes para seducir y violar a una doncella es tan abominable como la adúltera que emplea todos los medios posibles para que su pecado permanezca oculto a los ojos de los demás. Come del fruto prohibido y se limpia la boca. Con todo descaro, se opone incluso a su propia conciencia, diciendo: No he hecho nada malo. Así es como grandes multitudes arruinan su alma llamando bien al mal y acallando las convicciones con el intento de justificarse cada uno a sí mismo.

3. Un relato de cuatro cosas que resultan intolerables, cuatro clases de personas que perjudican de modo especial: (A) El esclavo que llega a reinar (comp. con 19:10), caso que no era raro en la antigüedad (V. 1 R. 16:9 y ss.), pues suele ser la persona más insolente e imperiosa. (B) El necio que se sacia de pan, que llega a hacerse rico (comp. el v. 9 en su primera parte). (C) La mujer aborrecida (lit.) no es la soltera que ha tenido que esperar mucho tiempo a que alguien se enamorase de ella, sino la esposa de un bígamo que la tiene en menor estima que a otra, como fue el caso de Jacob con Lea (Gn. 29:31); cuando la desdeñada recupera el afecto de su marido, resulta desdeñosa. Tanto Lea como Raquel mostraron su recíproca rivalidad en los nombres que les ponían a sus hijos. (D) La criada que ha conseguido de su señora que la hiciese heredera de toda su hacienda se vuelve imperiosa, intolerable y hasta maliciosa, pues piensa constantemente que la dueña le escatima algo. Todos aquellos a quienes la Providencia ha concedido o permitido prosperar desde bajos comienzos hasta los más altos puestos, deben velar con diligencia contra el orgullo y la altivez.

Versículos 24-28

1. Después de haber enumerado cuatro cosas que parecen grandes y, sin embargo, son despreciables, pasa Agur a enumerar cuatro cosas que son pequeñas y, sin embargo, admirables, grandes en miniatura. Estas cuatro cosas nos enseñan: (A) A no admirar el volumen, la belleza o la fuerza, sino a juzgar a los hombres por su sabiduría, rectitud y laboriosidad. (B) A admirar el poder y la sabiduría del Creador en los animalitos más viles e insignificantes; en una hormiga, lo mismo que en un elefante. (C) A reprochamos a nosotros mismos por no actuar en favor de nuestros verdaderos intereses con el mismo esfuerzo y la misma tenacidad que esos animalitos ponen para lo que les conviene. (D) A no despreciar las cosas pequeñas de este mundo, pues dentro de un cuerpo pequeño puede habitar extraordinaria sabiduría, ya sea por instinto, como en los animalitos, o por gracia, como en las personas.

2. Las cuatro cosas que, en este apartado, especifica Agur son: (A) Las hormigas, tan pequeñas y, al mismo tiempo, tan fuertes, hábiles, laboriosas y organizadas (comp. con 6:7, 8). Sin fuerza (lit. no fuerte) se las llama por comparación con otros animales, pero no es porque no tengan más que suficiente fuerza en comparación con su propio tamaño. (B) Los damanes, de tamaño muy inferior al de los conejos, y muy tímidos, pero que muestran un instinto extraordinario en el modo de construir sus nidos en las hendiduras de las rocas. (C) Las langostas que carecen de rey o reina, de la que no carecen las abejas y, sin embargo, van en bandadas, como en regimientos (comp. con JI. 2:2 y ss.), llegando a alcanzar tal número que llegan a oscurecer el sol y devorar, en pocas horas, todo el verde de una provincia entera. (D) La araña o la lagartija, pues el vocablo hebreo puede significar ambas cosas; que se agarra con las manos (Lit.), es decir, se le puede agarrar, y hasta aplastar, con la mano (ésta es mejor versión que la de `se sostiene con sus patas), pero no se asusta ante la magnificencia de un suntuoso palacio; habita en cualquier edificio. Si se trata de la araña, es de admirar la destreza, la exactitud y el ingenio que muestra al elaborar su tela.

Versículos 29-33

1. Enumeración de cuatro cosas que son majestuosas en su andar: (A) El león, rey de los animales, llamado aquí el más fuerte entre las bestias, que no altera su, paso ni su marcha por miedo a nadie que pueda hacerle frente. (B) El original dice (no se puede asegurar de cierto): El ceñido de lomos. Las versiones modernas identifican a este segundo animal, no con el caballo, sino con el gallo que se contonea delante de las gallinas (M. Henry, nota del traductor, siguiendo a la A.V. inglesa, lo traduce por galgo o lebrel; en inglés, greyhound). (C) El macho cabrío que marcha al frente del rebaño con su barba y con la altiva mirada con que recibe a cualquier desconocido. (D) El rey cuando marcha al frente de su ejército. Del león, hemos de aprender a no asustamos ni arredramos ante las dificultades; del gallo, dignidad y presteza; del macho cabrío, a velar por los que tengamos a nuestro cargo; y del rey, a tener nuestros hijos en sumisión con seriedad y afecto; y de todos ellos, a caminar con dignidad.

2. Un aviso a dominar nuestro genio en todo tiempo y bajo cualquier provocación (vv. 32, 33). Hemos de humillamos siempre que se nos acuse justamente de alguna falta; en lugar de insistir en nuestra inocencia o enaltecer nuestra posición, mano a la boca (Lit.). Si hemos albergado el pensamiento de hacer algún mal, arrepintámonos y no dejemos que lo malamente pensado sea expresado al exterior, pues eso demuestra pleno consentimiento en el mal. Provocando la ira con insinuaciones malévolas se causa contienda, de la misma manera que la violenta agitación de la crema de la leche produce cuajada, esto es, leche cortada, y el sonarse demasiado fuerte las narices puede provocar hemorragia. Los ánimos se van calentando más y más cuando no se dominan las pasiones; una palabra airada engendra otra, hasta que se acaba en una enemistad irreconciliable.

El retiro

"Mi corazón es un balde vacío.

Como invocan espíritus los que invocan espíritus me invoco

Me invoco a mí mismo y nada encuentro.

Me acerco a la ventana y veo la calle con una nitidez absoluta.

Veo las tiendas, veo las aceras, veo los coches que pasan.

Veo los entes vivos vestidos que se cruzan,

Veo los perros que también existen,

Y todo esto me pesa como un condena al destierro,

Y todo esto es extranjero, como todo.)

Viví, estudié, amé y hasta creí,

Y hoy no hay mendigo al que no envidie sólo por no ser yo.

En cada uno miro los andrajos y las llagas y la mentira,

Y pienso: tal vez nunca hayas vivido ni estudiado ni amado ni

creído

(Porque es posible hacer la realidad de todo eso sin hacer

nada de eso);

Tal vez hayas existido apenas, como un lagarto a quien cortan

la cola

Y que es cola más acá del lagarto que se retuerce.

Hice de mí lo que no supe,

Y lo que pude hacer de mí no lo hice.

Vestí un disfraz equivocado.

Me tomaron enseguida por quien no era, y no lo desmentí, y me

perdí.

Cuando quise arrancarme la máscara,

Estaba pegada a la cara.

Cuando la arrojé y me vi en el espejo,

Ya había envejecido.

Estaba borracho, y no sabía vestir el disfraz que no me había

quitado.

Arrojé la mascara y dormí en el vestidor

Como un perro tolerado por la gerencia

Por ser inofensivo"
Fernando Pesoa. Corazòn de Nadie.